Hoy quiero mostrarles una forma sencilla y muy económica de hacer una limpieza facial en casa.
Lo primero que debemos hacer es, poner a hervir dos tazas de agua, cuando esté burbujeando aplicamos una cucharada de manzanilla, tilo o cualquier otra planta que sirva como infusión, lo dejamos un minuto, apagamos el fuego y tálamos.
Inmediatamente, lavamos nuestra cara con agua natural y un buen jabón. La secamos con toques muy suaves por todo el rostro. Ojo, es importante no restregar el paño por el rostro.
Ahora, con una toalla grande nos dirigimos a la olla de la infusión, colocamos el rostro sobre el vapor tapando la cabeza y recibiendo todo este en la cara durante el tiempo que podamos resistir, lo retiramos y repetimos la operación varias veces. Al terminar, secamos con pequeños toques en el rostro.
Como segundo paso, debemos tener preparada una mezcla de:
1 cucharada de avena
1 cucharada de miel.
mezclamos y aplicamos luego del vapor, en nuestro rostro, de manera circular. Esto ayudará a exfoliar la piel dañada. Esto durante 2 o 3 minutos aproximadamente.
Al culminar el paso anterior, lavamos nuestra cara con agua muy fría, que contenga hielo, secamos, de nuevo con pequeños toques, sin restregar.
El último paso, cortamos un pepino de forma oblicua y lo pasamos por todo el rostro, actuará como una esponja, absorbiendo las impurezas que puedan quedar por allí. Enjuaga con agua natural y secamos. Aplicamos una crema humectante y tienen un cutis terso y limpio.
Pueden aplicar este tratamiento, dos veces al mes.

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